7 de abril de 2026 · Marc Soler

El fin de semana de stock cuando el patio no gira

Un grupo del Maresme concentró descuento, café y prueba en 36 horas. La afluencia subió; las unidades que no tenían color de catálogo siguieron quietas.

Fachada de un concesionario con vehículos en el exterior

Un grupo del Maresme concentró descuento, café y prueba en 36 horas, con locución comarcal y carteles de «solo este fin de semana». La afluencia subió el sábado por la mañana. Las unidades sin color de catálogo —el gris que nadie pide, el interior de tela que la web ya no muestra— siguieron en la misma hilera el lunes.

La promoción relámpago mueve a quien ya estaba dudando de un modelo visible. No reescribe el stock invisible. Si el patio no gira, el briefing debería nombrar las unidades reales o no convocar un sábado que decepciona a quien viene por un color de anuncio.

En la devolución, dirección pidió «más gente». Había más gente. Faltaba coincidencia entre cartel y capó. El café no arregla esa coincidencia.

Un fin de stock honesto recorta el abanico: tres versiones, dos colores, una condición de financiación. El resto del patio espera otra oleada, o una bajada de precio que no se puede gritar en radio si el margen no está.

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